¿Quién es responsable de mejorar la formación del empleado?

En la sociedad actual es realmente importante formarnos constantemente, ya que cuantos más conocimientos tengamos, más lejos podremos llegar en nuestra vida profesional. No solo es necesario formarse para saber más, sino que también nos ayuda a mantenernos informados sobre las últimas actualizaciones y tendencias que hayan podido surgir en nuestro sector.

Una vez tengamos clara la importancia de la formación, debemos pararnos a pensar: ¿si estamos trabajando en una empresa, quien es responsable de mi formación? Es fácil pensar que la responsabilidad es de la empresa, ya que los conocimientos que adquirimos pueden implicar una gran mejora en nuestra efectividad como empleados.

También hay muchas personas que piensan que la responsabilidad de mantenernos al día sobre el sector al que nos dedicamos es nuestra, cosa que no ofrece tantos beneficios a la empresa. Lo cierto es que cuando la formación la buscamos nosotros mismos, suele significar que estamos buscando un ascenso, ya sea en nuestra empresa o en la de la competencia, mientras que cuando nuestra empresa nos forma, suele querer mejorar nuestras habilidades específicas que nos servirán para realizar las actividades que hacemos durante  nuestra jornada laboral.

¿Dentro o fuera de la jornada laboral?

Si la formación se realiza dentro o fuera de la jornada laboral puede depender de lo que hemos hablado anteriormente. Normalmente, si somos nosotros quien buscamos una formación o nos la ofrece nuestra empresa, pero nos va ayudar mucho a la hora de ampliar nuestro currículo, lo más probable es que esta formación no se haga dentro de nuestra jornada laboral.

Por el contrario, si la formación la ofrece, o incluso la impone la empresa, lo más normal es que entre dentro de nuestras horas de trabajo. De todas formas, esta situación no está del todo estipulada, por lo que la empresa puede variar su forma de hacerlo, y nosotros siempre estamos a tiempo de negociar esas horas con tal de seguir con el trabajo a la vez que realizamos esa formación.

¿Es necesario formarse?

La respuesta es un rotundo sí, es tan necesario para las personas que tienen trabajo como para las que no. Formarnos nos ayuda a crecer personal y profesionalmente además de ayudarnos a sentirnos realizados con nuestro trabajo.

Aunque supone una gran ventaja para la empresa en la que trabajamos, nosotros también salimos beneficiados de esta formación, ya que nunca sabemos cuándo podemos necesitar un nuevo trabajo o pedir un aumento de suelo, el cual debe ser justificado, en gran medida, por nuestros nuevos conocimientos.